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Un peligroso buen pastor
Domingo 29 de abril de 2012
Cuarto Domingo de Pascua
Evangelio: Juan 10. 11-18
(Leccionario Común Revisado)
Primera Lectura: Hechos 4, 5-12
Salmo Responsorial: Salmo 23
Segunda Lectura: 1º Juan 3, 16-24
Lisandro Orlov
jueves, 3 de mayo de 2012
EVANGELIO Juan 10, 11-18
Traducción: El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia. Ediciones Paulinas. Madrid. Buenos
Aires. 1990
Pueden encontrar este texto en el sitio: http://www.sobicain.org/shell.asp?p=Biblia
En aquel tiempo dejo Jesús a sus discípulos y discípulas: ?Yo soy el buen Pastor. El buen
Pastor da su vida por las ovejas. El asalariado, en cambio, que no es el pastor y al que
no pertenecen las ovejas, cuando ve venir al lobo las abandona y huye, y el lobo las
arrebata y las dispersa. Como es asalariado, no se preocupa por las ovejas. Yo soy el
buen Pastor: conozco a mis ovejas, y mis ovejas me conocen a mí -como el Padre me conoce a
mí y yo conozco al Padre- y doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no
son de este corral y a las que debo también conducir: ellas oirán mi voz, y así habrá un
solo Rebaño y un solo Pastor. El Padre me ama porque yo doy mi vida para recobrarla.
Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla:
este es el mandato que recibí de mi Padre". A causa de estas palabras, se produjo una
nueva división entre los judíos. Muchos de ellos y ellas decían: "Está poseído por un
demonio y delira. ¿Por qué lo escuchan?". Otros opinaban: "Estas palabras no son de un
endemoniado. ¿Acaso un demonio puede abrir los ojos a los ciegos?".
Se celebraba entonces en Jerusalén la fiesta de < >la Dedicación. Era invierno, y Jesús
se paseaba por el Templo, en el Pórtico de Salomón. Los judíos lo rodearon y le
preguntaron: ?¿hasta cuando nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo
abiertamente?. Aclamemos el Evangelio del Señor.
UN PELIGROSO BUEN PASTOR
Este pasaje nos introduce de lleno en una afirmación netamente política. El título de ?
buen pastor? no se aplicaba a los líderes religiosos sino que era una forma de designar la
tarea y responsabilidad de reyes y funcionarios políticos diversos. Aparece este título
por primera vez en Egipto. Durante el Imperio Antiguo, el tiempo de los faraones
constructores de las pirámides que reflejaban claramente su concepto de una estructura
institucional fuertemente jerárquica, la justificación del poder de esa monarquía se
fundamentaba en su origen divino y era suficiente mostrar que era un descendiente de los
dioses. Este primer período de la historia de Egipto termina en el caos de una
feudalización del poder. Al reconstituirse la centralidad del ejercicio del poder en el
Imperio Medio ya no era suficiente la referencia a la filiación divina sino que era
necesario que garantizara el bienestar del país y allí aparece por primera vez este título
aplicado a un líder político. En el contexto judío se aplicó rapidamente el titulo de
pastor justo y bueno a Dios como soberano del universo.
La afirmación ?Yo soy el buen pastor? seguramente sonó muy extraña y escandalosa a las y
los primeros oyentes. No estaban acostumbrados aplicar este título a quienes ejercían
funciones religiosas. Seguramente consideraron como una usurpación de tareas y mezclar el
espacio secular con el religioso. Si bien ciertas espiritualidades cristianas han
edulcorado tanto en imágenes como en conceptos este afirmación tomada del mundo político,
es importante retornar a su significado original y destacar que el núcleo del Evangelio
tiene necesariamente que ver con el mundo político porque los grandes temas de los
consensos sociales como justicia, equidad, inclusividad, forman parte esencial de toda
proclamación de la buena nueva que anuncia y vive Jesús de Nazaret. Esa sed y hambre de
justicia que siempre sobrepasa toda propuesta de gobiernos, partidos y estructuras
políticas y las trasciende, es una de las marcas arriesgadas del anuncio del Reino y
políticos y religiosos de ese tiempo comprendieron rapidamente el riesgo del crecimiento
de una comunidad que asume esta perspectiva política y religiosa.
Esa preocupación por el bienestar de las ovejas lleva al buen pastor a arriesgar su vida
por ellas. La cruz acompaña esencialmente el compromiso con la justicia, equidad y
solidaridad en inclusividad. Buen pastor y cruz se unen en la tarea de asegurar toda paz
fundada en la justicia y toda reconciliación construida sobre la verdad. Quienes no
quieren asumir este riesgo y hablan de paciencia y prudencia como formas de evitar la cruz
no son dignos de asumir este título.
Es muy clara la oposición entre la identidad de las y los asalariados y la del pastor que
da la vida por sus ovejas. En el contexto de la epidemia del vih y sida vemos con amargura
que esta diferencia aparece entre quienes en esta emergencia son simplemente técnicos y
académicos y aquellos que son militantes. Estos últimos tienen urgencias que no viven
quienes simplemente se comprometen con el tema por un salario. A lo largo de los años
hemos visto pasar por la función pública y encabezar diversas organizaciones de la
sociedad civil que al terminarse su período de trabajo o los fondos asignados a esa tarea
desaparecen de la escena del vih. En cambio las y los militantes son quienes durante todos
estos años han dado sustentantibilidad y continuidad a reclamos de todos los accesos a
espacios de inclusión, equidad y justicia, muchas veces dando su vida en esa tarea. Los
técnicos simplemente cambian de tema y de rubro y van allí donde aparecen recursos y
dinero.
Los tiempos y objetivos del asalariado académico y técnico no son los mismos que aquellos
del militante y de todas las ovejas. Este buen pastor conoce las urgencias de las ovejas
y ese conocimiento es puesto en el nivel de la intimidad de conocimiento que existe entre
Jesús de Nazaret y el Dios del Reino. Esa cercanía, intimidad, convivencia hace que haya
un escucharse mutuamente en confianza. Las personas con vih y la sociedad en general
pueden claramente distinguir la diversidad de voces que aparecen en el contexto de la
epidemia. Hay muchas voces pero son pocas las que asumen esta causa aún hasta entregar sus
vidas para que todas las personas vulnerables al estigma y la discriminación relacionados
con el sida puedan, desde sus identidades y estilos de vida ejercer en plenitud sus
derechos humanos., todos y con los mismos nombres. Ser buen pastor es un riesgo porque su
tarea principal es enfrentar los diversos lobos que las dominaciones y potestades
comerciales, industriales y teológicas envían para confundir con sus muchas voces a las
ovejas y a las personas amenazadas de diversas opresiones expresadas en estigmas y
discriminaciones de muchos colores.
En oposición a pensamientos excluyentes y con tentaciones nacionalistas y de superioridad
racial o hermenéutica, Jesús el de Nazaret, revela que en el plan de Aquel que es el
Pastor de los pastores, hay otros rebaños, porque los rebaños son de múltiples colores
cual un arcorisis. Es muy posible que al hablar de los otros rebaños el evangelista se
refiere tanto a los gentiles, es decir aquellas personas y pueblos que los que se sentían
elegidos miraban con desprecio y los consideraban diferentes, extraños y extranjeros.
También es muy posible que se refiriera a otras comunidades cristianas diferentes a las
formadas teológicamente por el círculo de Juan el evangelista.
Aquello que es importante en nuestro acompañamiento a personas y grupos afectados por el
estigma y la discriminación relacionados con el vih que esos otros rebaños reconocen al
verdadero Pastor por su voz y esa Palabra pronunciada por Aquel al que le pertenece la
misión es siempre una buena noticia para oprimidos diversos, excluidos múltiples y
estigmatizados de toda naturaleza. Ese es el escándalo que llevará a la hermenéutica de
Jesús de Nazaret a la cruz.
Por el otro lado, es importante para la construcción de una cristología liberadora asumir
que la pasión es una consecuencia paradójica de ese anuncio a quienes los que se sienten
dueños de la inclusividad les resulta una blasfemia. El buen Pastor entrega su vida, no
porque hay una planificación estratégica divina que ya lo determinaba desde la eternidad
sino que es producto de la libre interacción entre dos escuelas interpretativas de las
escrituras que en Jesús de Nazaret se hace Palabra viva y encarnada. Hay una diversidad de
comunidades de fe pero una solo hermenéutica, la de Jesús de Nazaret que nos libera de
todas las tiranías, aún de la tiranía de la ira de Dios mismo.
Indudablemente las comuniones escandalosas de las mesas vividas y propuestas por Jesús de
Nazaret van a causar murmuraciones y divisiones en quienes continúan apegados a los
esquemas interpretativos del antiguo régimen, pero la fuerza liberadora de esas mismas
comuniones se han adueñado de los procesos históricos que a través de tortuosos caminos
siempre nos llevan a promover más inclusión, más libertad, más igualdad y más amplias
comuniones. El Espíritu nos lleva cada día a ampliar nuestro concepto universal de todos
los derechos, dignidades, identidades e inclusiones.
Para la oración de las y los fieles.
Pastor de todos los rebaños, libéranos para que escuchemos solamente tu voz que nos revela
el verdadero rostro de Quien te ha enviado y pone en práctica su voluntad de que en la
diversidad podamos vernos y amarnos como un solo rebaño.
Se hace un breve silencio.
Pastor de todos los pastores y pastoras, que te revelas en la compasión incondicional, se
nuestro verdadero pastor y concédenos ese espíritu que nos capacita y fortalece para dar
nuestras propias vidas siguiendo tu modelo, para que todos los hermanos y hermanas de los
multicolores rebaños puedan vivir en la inclusividad y en la libertad de tus hijos e
hijas. El Señor es nuestro pastor, nada nos puede faltar
Pastor de todas las personas y grupos vulnerables al estigma y la discriminación
relacionados con el vih, se la fuente de todas las dignidades para que podamos promover el
pleno ejercicio de todos los derechos humanos y de ciudadanía, para que escuchando tu
única voz, lleguemos a ser un solo pueblo, olvidando fronteras y divisiones. El nos hace
descansar en verdes praderas, nos conduce a las aguas tranquilas.
Pastor de todas las diversidades, nos ponemos en tus manos para que transformados por tu
bautismo podamos asumir la única identidad que tu contemplas: aquella que nos hace
prójimos unos de otros, para vivir realmente en libertad, igualdad y en la comunión de
todas la diferencias reconciliadas por ti. El buen pastor nos guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aquí se pueden ofrecer otras intercesiones.
Pastor de todas las memorias, en este momento te presentamos el nombre, la vida y el
testimonio de tantos hermanos y hermanas que han escuchado desde diversos rebaños tu única
voz. Concédenos siempre de nuevo ese Espíritu de nuestro bautismo para que unidos por
caminos impensables para nosotros podamos construir juntos y juntas ese Reino de
inclusividad radical que pedimos sin cesar. Confiando en tu sola gracia a través de la
sola fe en la escucha de la sola voz de Cristo, nos encomendamos en tus manos. Tu bondad y
tu gracia nos acompañan a lo largo de nuestras vidas.
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